Sistemas de gestión a la medida
El ciclo completo: datos maestros, cotización, proyectos, compras, producción, despachos, nómina, costos, facturación y cartera. Se construye por etapas y arranca con los datos históricos reales de la empresa.
Construimos el sistema que ordena su operación completa, del presupuesto al cobro, con inteligencia artificial trabajando adentro.
Del presupuesto al cobro, construido sobre la forma de trabajar que ya tiene su empresa.
Rendimiento por frente y por persona, alertas de inventario y cuellos de botella a la vista.
Atienden WhatsApp, leen facturas y remisiones, y quitan de encima la digitación.
Nadie en la empresa está haciendo mal su trabajo. Lo que falta es un lugar donde todo eso se junte y se pueda leer sin llamar a tres personas.
Un sistema propio que además de registrar la operación la mide, la vigila y le muestra dónde está perdiendo tiempo, plata y personal.
El ciclo completo: datos maestros, cotización, proyectos, compras, producción, despachos, nómina, costos, facturación y cartera. Se construye por etapas y arranca con los datos históricos reales de la empresa.
Cuánto produce cada frente, cada proyecto y cada persona, y cuánto cuesta. La eficiencia deja de ser una impresión y pasa a ser un número.
El sistema avisa antes, no después.
Existencias en tiempo real por bodega y por obra. Se ve qué está inmovilizado, qué se está comprando dos veces y qué va a faltar la próxima semana.
El sistema registra cuánto se demora cada paso. Con eso salen a la luz los cuellos de botella, los reprocesos y los pasos que se pueden eliminar.
Atienden WhatsApp, cotizan, agendan, leen facturas y remisiones sin digitar, y escalan a una persona cuando toca.
Conectamos lo que ya usa: contabilidad, tienda en línea, transportadoras, WhatsApp y correo. Lo que hoy se pasa a mano de un lado al otro deja de pasarse a mano.
Un módulo no se justifica porque exista una pantalla nueva. Se justifica porque algo que hoy cuesta tiempo o plata deja de costarlo. Esto es lo que cambia en cada área.
Qué se implementaCatálogo de insumos con precios, análisis de precios unitarios, cotizador con AIU e IVA, contratos y seguimiento de propuestas enviadas.
Qué se implementaProyectos y frentes de obra, requerimientos de material, órdenes de compra, producción en planta, despachos y remisiones.
Qué se implementaExistencias en tiempo real por bodega y por obra, punto de reorden por insumo, alertas de faltante y control de material inmovilizado.
Qué se implementaAsistencia, nómina con los recargos de ley, y asignación del costo laboral a cada proyecto o frente de trabajo.
Qué se implementaComparación de costo real contra presupuesto, actas de avance, facturación y control de cartera con alertas de vencimiento.
Qué se implementaTableros de indicadores, informes comparativos por periodo y reportes de rendimiento por proyecto, área y persona.
Pantallas de un sistema que hoy usa una empresa real, todos los días. Los datos que se muestran son ficticios para proteger la información del cliente.
Materiales, mano de obra, equipos y aportes desglosados por ítem. El costeo que hoy está en un Excel, adentro del sistema.
Varios ítems, AIU e IVA calculados en vivo. Se imprime lista para enviar al cliente.
Documento con consecutivo y códigos oficiales, con el formato que ya usa la empresa.
El estado de cada módulo, visible para la dirección desde adentro del sistema.
En una reunión de 30 minutos mostramos el sistema funcionando y, si nos comparten un formato suyo, lo cargamos en vivo para que vea cómo se vería con sus datos.
Diez años operando con Excel, formatos impresos y experiencia acumulada. Replicamos su motor de costos exactamente como lo tenían, conectamos el ciclo de cotización a factura y lo pusimos a andar con los datos históricos reales desde la primera semana.
Cuando el sistema es propio, un cambio que pidió la operación entra esta semana, no el próximo trimestre.
Antes el margen real se conocía al cierre. Ahora se compara presupuesto contra costo real mientras la obra corre.
Los formatos del sistema de calidad quedaron dentro del software, con sus versiones y consecutivos.
No publicamos nombres ni cifras de clientes. Las referencias se dan en reunión, directamente con la dirección.
El software se hace rápido. Lo que toma tiempo es que la gente lo use de verdad, y esa es la parte que acompañamos.
Nos sentamos con su equipo, revisamos los Excel que ya usan, los formatos impresos y el proceso real. No el que dice el manual: el que ocurre.
Construimos los módulos base y los cargamos con datos históricos reales desde el día uno. Nadie prueba con datos de mentira.
Se suma el resto de la operación, se crean los perfiles de usuario y se capacita al equipo con guías hechas sobre su propio sistema.
30 días de uso real antes de dar un módulo por terminado. Si algo no encaja con la operación, se ajusta ahí, no después.
Acompañamiento mensual, respaldos verificados y mejoras continuas. Contrato mes a mes, sin permanencia.
Ahí empieza la parte que devuelve la inversión: vigilar que todo corra, encontrar dónde se está perdiendo tiempo y corregirlo mes a mes.
La línea base se fija durante el primer mes con los datos de su operación. No prometemos porcentajes antes de medir: los números del informe salen de su propio sistema.
El sistema se vigila solo. Si un proceso se cae, se demora más de lo normal o un respaldo no corrió, nosotros nos enteramos antes que usted. No hay que esperar a que alguien reporte que "el programa está lento".
El propio sistema muestra dónde se atasca la operación: qué aprobación se demora, qué paso se repite, qué información se pide dos veces. Con eso sobre la mesa se simplifica el proceso, no solo el software.
Cada mes, un informe corto y en lenguaje de negocio: qué mejoró contra el mes anterior, qué no se movió, qué se va a ajustar y qué necesitamos de la empresa. Sin jerga técnica y sin adornar los resultados flojos.
El retorno no es una promesa de marketing, es una resta. Horas de personal liberadas, reprocesos que dejaron de pagarse, compras duplicadas evitadas y márgenes que antes se perdían por cotizar con costos viejos.
Que entren diez personas más al sistema no le cambia la factura. Crecer no debería costarle más caro cada mes.
Todo se exporta en formatos abiertos y los datos viven en un servidor de la empresa. Nadie le secuestra la operación.
Replicamos su forma de trabajar. Su equipo no tiene que cambiar el proceso para que el software le sirva.
Precios, catálogos, textos y formatos los actualiza su gente, sin llamarnos ni pagar una hora de desarrollo.
No publicamos listas de precios porque no vendemos un producto de estantería. El valor depende de cuántos procesos entran, qué tan compleja es la migración y en cuántas etapas se quiere hacer.
Revisamos cómo trabajan hoy y le mostramos el sistema funcionando. Si nos comparte un formato suyo, lo cargamos en vivo durante la reunión.